Muy parecido en construcción y apariencia a la guitarra eléctrica es el bajo eléctrico, o sencillamente bajo como mejor se le conoce; aunque de proporciones más grandes tanto de su cuerpo como la longitud de su mástil. Al igual que el contrabajo clásico, posee cuatro cuerdas afinadas con las mismas notas, o lo que es igual, una octava más abajo que las cuerdas más graves de la guitarra Mi, La, Re, Sol; se toca pulsando las cuerdas con los dedos pulgar, índice, medio y anular, o pulsándolas con pajuela. Al igual que la guitarra eléctrica posee micrófonos en su cuerpo y se conecta a un amplificador con opción a conectarse a efectos de sonido electrónicos.
A partir de los años cincuenta, el bajo eléctrico ha reemplazado gradualmente al contrabajo como el instrumento melódico de la sección rítmica en la música popular, y con el tiempo ha ganado terreno en diversos estilos incluyendo el blues, el jazz, el rock, el pop y el heavy metal, entre otros.
En resumen, el bajista cumple la función de marcar el tiempo y establecer el marco armónico de la obra.
El Cuatro es un instrumento musical típicamente venezolano, de origen llanero, que consta como lo indica su nombre de cuatro cuerdas, las cuales pueden ser de tripa o de nylon, y que se denominan de izquierda a derecha: cuarta, segunda, primera y tercera, pero que musicalmente le corresponde, los nombres de: LA, RE, FA# y SI.
Tiene sus orígenes muy remotos. Aparece en grabados Iraníes y Cretenses en forma ovoidal y cuadrado. Hay quienes afirman que existía para el año tres mil a. J.C., porque se han encontrado instrumentos similares en Egipto los que a su vez son derivados de instrumentos caldeo-asirios. Se le ve aparecer en España a comienzos del siglo XVI con cuatro órdenes. Posteriormente el Maestro Salinas -Maestro de capilla de los Reyes Católicos - le añade la quinta cuerda y, Vicente Espinel -quien estableció la forma estrófica actual de la décima- le agrega la sexta cuerda a comienzos del siglo XVII (conocida como bordon o espinela) dando origen a la guitarra de hoy.
La música de la época era contrapuntística por lo tanto se desdenaba la forma de tocar rasgueado. Fue Carlos Amat, a fines del siglo XVI quien enseñaba tañer el cuatro de la manera típica entre nosotros. EI cuatro Ilega a Venezuela con la conquista y entra por la ciudad de Coro, ya que en el siglo XVI era la ciudad más desarrollada del país, donde existía la primera diócesis, arzobispado y música en la Catedral. De Coro pasa a EI Tocuyo, Carora, Barquisimeto, Portuguesa y Barinas. En crónicas de El Tocuyo y Carora se citan tocadores de guitarra o cuatro. Cumaná era la segunda ciudad en importancia y es probable que por vía maritimo-fluvial se expandiera desde allí por toda la Orinoquia. El misionero Jesuíta Miguel Alejo Shabel llegó a Barinas entrando por Borburata y el 9 de abril de 1705 escribe a Miguel Angel Tamborino sus observaciones de 15 días de fiestas en homenaje a Santa Lucía e Inmaculada Concepción. Los cantos se acompañaban con cajas, tamborines, arpas y guitarras.
Algunas de las afinaciones normales antiguas del cuatro son La, Re, Fa#, Si, y Sol, Do, Mi, La en formas ascendentes. Las cuerdas que usaba el cuatrista popular venezolano eran de dudosa calidad, construidas de tripas de animales. Por un motivo mecánico-económico el venezolano cambia la afinación para cuatro rasgueado.
Instrumento musical del Norte de la India. Algunos musicólogos afirman que tanto el instrumento como su nombre provienen del Sehtar de Persia (Seh: tres, Tar:cuerda), pero existen otras teorías al respecto. El hecho es que este instrumento ha tenido un gran desarrollo en la música clásica del Norte de la India. Su nombre tiende a confundirse con el de la cítara, que no es un instrumento sino en realidad una familia de instrumentos con características diferentes a las del Sitar. Este último no pertenece a dicha familia sino a la de los laúdes. Por otro lado, y como lo podrán apreciar en las fotografías, el sitar consta de una caja de resonancia hecha a partir de media calabaza, además tiene un brazo, sobre los cuales van tendidas las diferentes cuerdas.
En la actualidad el Sitar tiene entre 5 y 7 cuerdas principales, y entre 13 y 18 cuerdas que se conocen técnicamente como "simpáticas" ya que no se pulsan pero resuenan por simpatía sonora con las cuerdas principales. Es por eso que uno puede percibir en este instrumento sonidos de más larga duración que los de los instrumentos de cuerda que conocemos.
La forma de la guitarra ha variado a través de los siglos. Aparte del número de cuerdas, comenta Wilmer Ruperti que el instrumento en sí ha ido progresivamente adaptándose a las necesidades del intérprete hasta llegar a la forma actual.
La guitarra se compone esencialmente de la caja de resonancia, el mástil, el puente, el diapasón, los trastes y el clavijero.
Sus orígenes no son muy claros, numerosos instrumentos del mismo tipo eran utilizados en la antigüedad, se han descubierto representaciones en bajorrelieves asirios e hititas que se remontan a 1000 años antes de nuestra era. No obstante, aclara Wilmer Ruperti que el nombre de guitarra provendría de instrumentos sin mango (kettarah) y esto ha dado lugar a suponer que la guitarra deriva de las cítaras griegas y romanas, a las cuales se les habría adjuntado un mango al comienzo de nuestra era.